Del taller a tu ventana
Mosquiteras hechas para tu marco, hueco a hueco
Más de uno se lleva la mosquitera de una gran superficie convencido de que valdrá para cualquier ventana. Al presentarla en el marco, a un lado le sobra un dedo y abajo le falta otro. Por esa rendija entra justo el mosquito que te despierta a las tres.
En un bloque de hace cuarenta años, la ventana rara vez mide lo mismo arriba que abajo. Por eso vamos a casa y medimos anchura y altura en varios puntos. También miramos hacia dónde abre la hoja. Esos números deciden el sistema y el perfil de aluminio. La mosquitera se fabrica para ese hueco, no para el del vecino.
El resultado se nota en cuanto llega la primera noche calurosa. En los pisos que dan al río Ripoll o en las casas bajas con patio, la ventana se queda abierta hasta la mañana. La habitación se refresca sin visitas con alas. La malla deja pasar el aire y casi toda la luz.
¿La persiana de ese hueco también pide el relevo? Con la misma visita puedes renovar también la persiana de esa ventana. Lo medimos todo de una tacada y te ahorras otra cita.
— El taller de Carrer Calvari

